El senador y excandidato presidencial Iván Cepeda manifestó su rechazo a la posibilidad de reactivar el ESMAD y sostuvo que esa decisión tendría implicaciones para el ejercicio de los derechos ciudadanos. A través de sus declaraciones públicas, afirmó que el regreso de esa unidad sería «una amenaza contra la democracia» y aseguró que su posición será de oposición frente a cualquier iniciativa orientada a restablecerla.
El pronunciamiento se da en un contexto de discusión sobre las políticas de seguridad que ha planteado el presidente electo, entre ellas el fortalecimiento de mecanismos para el control del orden público y la posibilidad de recuperar estructuras que fueron modificadas durante el anterior gobierno.
Cepeda sostuvo que las respuestas del Estado frente a las manifestaciones deben ajustarse al respeto por los derechos humanos y a las garantías constitucionales. En ese sentido, indicó que desde la oposición impulsará acciones políticas y democráticas para impedir que el ESMAD vuelva a operar bajo el esquema que existió durante años.
Las declaraciones del congresista se suman al debate político que se desarrolla en el país sobre el modelo de seguridad, el manejo de las protestas sociales y el papel que deberán desempeñar las instituciones encargadas del control del orden público durante el próximo gobierno. Mientras distintos sectores respaldan un fortalecimiento de las capacidades de la Fuerza Pública, otros consideran que cualquier reforma debe priorizar las garantías para los derechos fundamentales y la protección de los manifestantes.





