En declaraciones recientes, Iván Cepeda afirmó que el debate electoral debe centrarse en una confrontación de posturas ideológicas claras. Según explicó, su propuesta está dirigida a enfrentar a los candidatos que, en su visión, representan la extrema derecha, como Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella.
La postura de Cepeda se da en un contexto de alta tensión política y cuestionamientos sobre la organización de los debates presidenciales, en los que otros candidatos han manifestado interés en participar bajo condiciones abiertas.
De hecho, Paloma Valencia ya aceptó públicamente la posibilidad de debatir con Cepeda, mientras que Abelardo de la Espriella ha condicionado su participación a encuentros con aspirantes que lideren las encuestas.
El debate sobre quiénes deben participar y bajo qué criterios se ha convertido en un punto central de la campaña, en medio de un escenario electoral que evidencia divisiones ideológicas y estrategias diferenciadas entre bloques políticos.
Con esta decisión, Cepeda redefine el tono de la contienda y apuesta por una confrontación directa entre corrientes políticas opuestas, dejando por fuera a los sectores de centro en el formato de debate propuesto.





